Luis Váez de Torres (australias e islas australes)

Luis Váez de Torres

Luis Váez de Torres (c. 1565 - 1610/¿1613?) fue un marino y explorador español. Fue el primer navegante europeo que pasó por el estrecho entre Australia y Nueva Guinea, que desde entonces lleva su nombre. Avistó Australia aunque nunca llego a ser consciente. Aun así  hoy en día el nombre de Australia se debe a los "Austrias", familia real que gobernaban España (este nombre se dio a múltiples islas que avisto Torres) .

Se desconocen el año y lugar de su nacimiento, pero probablemente fuera gallego.

La Corona española organizó tres viajes entre 1565 y 1605, intentando descubrir la mítica Terra Australis Incognita, un continente situado hacia el sur del océano Pacífico. Las dos primeras, mandadas por Álvaro de Mendaña, fracasaron en este intento, aunque descubrieron las islas Salomón, Guadalcanal, Las Marquesas y otras. En el segundo viaje murió Mendaña y el piloto mayor, Pedro Fernández de Quirós, llevó la expedición de vuelta a México. Curiosamente dieron el nombre a las islas Salomón porque las identificaron con la mítica Ofir, donde el rey hebreo Salomón enviaba sus naves en busca de oro, a pesar de que no encontraron oro en ellas.

Luis Váez de Torres, del que nada se sabe hasta entonces, participó como segundo al mando en la tercera expedición. Ésta zarpó con tres naves del puerto de El Callao en 1605 a las órdenes de Pedro Fernández de Quirós y descubrió una de las islas del archipiélago de las Nuevas Hébridas, a la que llamó Austrialia del Espíritu Santo, mezclando las palabras Austral, en alusión a la mítica Terra Austrialis y Austria, en honor de la casa reinante en España.

A pesar de que dos de las naves, una mandada por Luis Váez de Torres y la otra por Diego de Prado y Tovar, se habían separado de la expedición en una tormenta, Quirós puso rumbo de vuelta a América, deseoso de comunicar su descubrimiento. Váez tomó el mando al ver que no regresaba Quirós y siguió la exploración. Descubrió que Austrialia del Espíritu Santo era una isla, por lo que siguió buscando el continente y llegó a Nueva Guinea, ya conocida. Exploró la costa sur sin saber que a unas millas más al sur tenía el continente que buscaba. Llegó a observar la costa australiana, pero no se fía y sigue adelante. Al cabo, los expedicionarios, cansados, arribaron a Ternate y tomaron rumbo a las Filipinas (1 de mayo de 1607), llegando a Manila el 22 de mayo. Allí Váez de Torres envió un informe a la Corona española, contando su viaje.

Es incontestable que Torres cruzó el estrecho que lleva su nombre y desde esta posición ciertamente habría avistado el cabo de York, el extremo más septentrional de Australia. Independientemente de lo que haya hecho, Torres nunca afirmó que había avistado el continente meridional y se limitó a señalar que había pasado a través del estrecho. Obviamente si dice que cruzó un estrecho es que había avistado tierras a un lado y al otro de su navío. Por lo que se puede afirmar que avistó Australia pero nunca llegó a pisarla por lo que en aquel momento su descubrimiento pasó desapercibido para occidente. Serían navegantes posteriores los que darían a conocer en occidente esta nueva tierra.